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Un año en Type@Cooper

*This entry is in Spanish! Currently working on the translation.

El Extended Program de Cooper Union es un curso anual dividido en 3 periodos de 10 semanas cada uno, con clases dos veces por semana (una lectiva y otra práctica) y alguno que otro fin de semana con talleres temáticos. La otra modalidad del curso es el Condensed Program, que son 5 semanas intensivas con clases todos los días, que suman casi las mismas horas que el curso anual (exceptuando los talleres), ideal para extranjeros o quienes quieren tomarse unas vacaciones/curso.

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Foto de Ringo Seeber

Por mi parte, la versión extendida me venía fenomenal: al estar viviendo en Nueva York, esperando el permiso de trabajo y con bastantes horas libres por rellenar, podía ocupar parte del tiempo estudiando y aprovechando las oportunidades del programa Type@Cooper. Por ejemplo, el centro de estudio Lubalin Center que forma parte de Cooper Union, cuya curaduría está a cargo de Alexander Tochilovski (más conocido como Sasha), es un lugar mágico para quienes amamos las letras. Especímenes, libros, revistas, afiches… ¡De todo!

Especímenes, originales de Herb Lubalin y Victor Moscoso, libros… MEJOR lugar.

Especímenes, originales de Herb Lubalin y Victor Moscoso, libros… MEJOR lugar.

Sasha es quien hizo las clases lectivas una vez por semana. Abordó diversos temas, como la historia y análisis de fuentes (Bell Centennial, Galliard, Romain du Roi), hizo una revisión de fuentes experimentales a lo largo de la historia, mostró el desarrollo de las fuentes stencil, etc. Además, como Type@Cooper dicta charlas abiertas a todo público, asistimos a seminarios con exponentes tales como Victor Moscoso (letras y afiches psicodélicos), Andy Clymer (y su trabajo en la fuente Obsidian), Rob Saunders (sobre Ernst Scheidler y sus estudiantes), entre otros.

Las clases prácticas estuvieron a cargo de Sumner Stone, gran profesor y autor de más de 200 fuentes incluidas varias súper–familias. Sumner, al haber comenzado desde la caligrafía sumado a su estilo de enseñanza “prueba, equivócate y vuelve a probar“, hizo posible que cada estudiante pudiera experimentar y explorar estilos propios desde el estudio de fuentes históricas.

Primera parte del curso:
El curso comenzó desde una aproximación al diseño de fuentes a partir del estudio de modelos históricos. Cada estudiante se basó en un ejemplar visto en la biblioteca Butler de Columbia (¡otro panorama 100% recomendado!), donde revisamos manuscritos, libros y especímenes. Luego, se nos pidió analizar las letras respecto a: la relación de los tamaños de sus partes, las formas y las variaciones que presentaban por estar impresas sobre papel, el “estilo” de éstas, etc.

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Personalmente, el dibujo a mano me es fundamental, pero no soy buena haciendo dibujos 100% acabados para escanear y trazarlos directamente. Hubo quienes se centraron en dibujar de manera casi perfecta y en el traspaso a la pantalla no había cambios tan drásticos. Otros, incluyéndome, dibujamos las “letras esenciales” y luego en digital completamos el resto del alfabeto manteniendo ciertas partes a modo de módulos. El proceso que me acomodó y que sigo practicando, es a partir de la retroalimentación entre el dibujo análogo –no final– y el dibujo vectorial.

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En la parte superior se puede ver las diferencias que existen en una misma letra, debido a la interacción tinta–papel–tipo móvil propia de la impresión. Luego, algunos avances en bosquejos análogos y correcciones digitales.

Segunda parte del curso:
Durante el segundo periodo del curso, Sumner pidió hacer la versión itálica de la fuente desarrollada previamente. En mi caso, desarrollé una itálica que empezó a variar de tal forma que decidí independizarla de la regular (separé a una familia, lo sé). Otros compañeros siguieron las instrucciones de Sumner o bien, decidieron hacer otra regular y su itálica.

Se trabajaron romana e itálica al mismo tiempo. Acá se ve la evolución de la textura, ya más independizada del modelo histórico en el cual se basó al comienzo del curso.

Se trabajaron romana e itálica al mismo tiempo. Acá se puede ver la evolución de la textura, ya más alejada del modelo histórico en el cual se basó al comienzo del curso.

La itálica fue el resultado de un proceso experimental, a través de trazos casi modulares. En la búsqueda de la itálica, acá representada desde la letra R, me enfrenté a un dilema tipográfico (que no sabía que existían), puesto que veía que mi regular e itálica eran de mundos distintos.

La itálica fue el resultado de un proceso experimental, a través de trazos casi modulares. En la búsqueda de la itálica, acá representada con la letra R, me enfrenté a un dilema tipográfico (que francamente no sabía que existían), puesto que veía que mi regular e itálica tenían lenguajes demasiado distintos.

Tercera parte del curso:
El tercer y último período se buscó expandir la familia, someter los dibujos al extremo y aprender de este proceso. ¿Hasta qué punto de light/bold la letra sigue pareciendo parte de la familia? ¿Qué pasa si se exagera algún rasgo en sus versiones pesadas? ¿Cómo se resuelve esa exageración en caso de la interpolación con un peso más liviano? Un sinfín de preguntas que solo se iban respondiendo haciendo pruebas, impresiones, correcciones y más dibujos.

Como parte final del curso, hubo dos actividades que incluyeron hacer especímenes (¡yeiii!). La primera, diseñar un afiche individual y grupal para ser impresos en letterpress, haciendo suficientes copias para que cada estudiante pudiera guardar una copia del afiche de sus compañeros.

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La segunda actividad fue diseñar afiches para ser expuestos en la exhibición en el Type Directors Club, que, al igual que el especimen en letterpress, es común a todos aquellos que han pasado por el Type@Cooper Extended.

tdc_exhibitiontdc_exhibition2Sin duda el programa está pensado para entregar bases sólidas para la comprensión de la construcción de un sistema tipográfico digital. Además del aspecto técnico, el nicho del diseño de fuentes es (como buen nicho) muy pequeño y cuesta encontrar personas apasionadas por las formas de las letras: por esto me es inevitable sentirme agradecida por haberme topado con la gente del programa (profesores, ayudantes y compañeros), siempre dispuestas a dar una mano y preocupadas de hacer el mejor trabajo posible. Hay varios que luego del curso hemos reenfocado nuestras carreras hacia el dibujo de letras, y no me cabe duda que más de alguno dará mucho que hablar pronto :)